XXI CONGRESO NACIONAL DE ENFERMERÍA DE
SALUD MENTAL.
Bilbao 1-3 de abril de 2004.
Comunicación Premiada por el Comité
Científico
“EL REGALO DE MORENO”
Autora: Mª Ángeles
Álvarez López
Hace tiempo
acudí a unas jornadas de verano, alentada por un compañero de trabajo, que se
centraban en conceptos de psicodrama, análisis de grupo y dinámica de grupos.
Tenia
entonces, como proyecto de futuro, crear un espacio enfermero en mi
C.S.M, que resultara un lugar de encuentro para el grupo de pacientes
psicóticos con los que trabajo, y debía comenzar por formarme,
considerando mi escasa experiencia en manejo grupal.
Sin saber
muy bien a lo que me enfrentaba, comencé por ahondar en los aspectos teóricos,
más que nada, por partir de unos mínimos conocimientos y poder estar al lado
del resto de los congresistas, gente formada y muy válida, la mayoría con una
larga trayectoria profesional, sin que se notara demasiado mi inexperiencia y
la falta de formación personal en ese campo.
He sabido
que la historia del Psicodrama va unida a la vida de su fundador, Jacob Levy
Moreno. Este, fue un psiquiatra innovador, que creó el Psicodrama y
promovió la Psicoterapia de Grupo. Nació al final del Imperio Austro – Húngaro
en Bucarest en 1889, se crió en Viena, y emigró a Estados Unidos donde murió
en 1974.
El afecto ha sido una de las bases de su teoría y sus ideas
giraban en torno al binomio espontaneidad-creatividad. Su producción se
extiende desde las primeras décadas del siglo XX, hasta después de su muerte.
Y lo que en
un principio se perfilaba como una ampliación de conocimientos profesionales,
se convirtió en una vivencia enriquecedora, promotora de un cambio de actitudes
personales.
Me puse en el camino de revisar mis propios
conflictos y comencé a cuestionarme como manejaba mi angustia y en qué forma
canalizaba mis miedos e inseguridades.
Cuando en
nuestro trabajo diario nos enfrentamos a la locura y a los problemas y
sufrimientos de los demás, debemos hacer un ajuste continuo de nuestras propias
emociones, para ser conscientes de nuestra realidad y
limitaciones.
Si
me quito el uniforme de enfermera y me visto de ser humano, percibo que también
tengo rabia, miedo, frustraciones y limitaciones que no me gustan. A pesar de
ello, puedo perdonar, reír, ser madre, ayudar, pactar, entender y consolar.
Poner los
ojos en uno mismo, en lo que siento y en lo que hago, validar lo que recibo y
lo que doy, significa que me quiero sentir bien conmigo, y estoy dispuesta a
hacer el esfuerzo de entender, como afecta en mi trabajo lo que soy, y en qué
momentos, lo personal tiende a “contaminar” demasiado lo profesional.
Porque
tengo la “manía” de vivir mi trabajo como un intercambio de emociones, dónde
estas son un instrumento de conocimiento personal.
Que mi “yo” sea terapeutico, es, además de un empeño
personal, una responsabilidad que adquirí hace tiempo con los pacientes.
Y Moreno me regaló una nueva
forma de mirar.
Me entregó
el don de la visión en conjunto, la espontaneidad y la posibilidad de manejar
los diferentes roles.
Moreno me
regaló el saber que los ojos se ponen en el crecimiento personal, primero como
persona y después en mi rol de enfermera, tarea ardua y difícil.
Me regaló
el Psicodrama como el arte de interpretarnos a nosotros mismos, y así poder
representar escenas del pasado y también del futuro. Me dijo que hay que
experimentarlas en el presente como algo vivo, para hacerlas accesibles a la
comprensión y el razonamiento.
Me enseñó
que lo que somos, está configurado en nuestra memoria en forma de escenas, y
que los elementos que conforman estas, son los roles en juego. También que el
psicodrama, incide en la escena conflictiva, en esa repetición de respuestas
inadecuadas.
Me habló de
la espontaneidad, su concepto fundamental. Lo considera como un rasgo de
salud y lo une a la creatividad. Me costó entender que es la capacidad que
poseemos, de crear una respuesta adecuada y nueva.
Y que la espontaneidad es inseparable de la teoría del
momento.
Descubrí
que su tiempo no es un tiempo cronológico, sino un tiempo emocional, y que ese
tiempo solo se desarrolla en el presente de la representación, aquí y ahora.
Y conocí tres momentos: El caldeamiento, la
dramatización y el comentario.
Y debíamos
colocarnos en círculo. Sospecho que quiere permitirnos la caricia de la mirada
y el contacto ocular. Con la mirada decimos al que nos escucha, que tenemos
abierto el canal de comunicación, y con el cuerpo nos situamos unos al lado de
los otros como iguales.
Conocí
también los elementos que conforman esa escena. Confié en el director,
fui protagonista, elegí a los yo-auxiliares, preparamos el escenario y me
apoyé en el público.
Y me di cuenta que los cuidados empiezan en nosotros mismos.
Nuestro
proceso de enfermeria nace de la reflexión, incide en sensaciones,
emociones y toma contacto con nuestro espacio interno. Si me hago una valoración
sincera para ser consciente de mis problemas y con unos objetivos
claros, planifico qué tengo que modificar y donde intervenir, y
acabo por revisar mis metas, podré ver con más claridad, cuales son los
motivos, los miedos y fantasmas que han determinado mi rol de enfermera, y
estaré en el proceso de sintonizar con el mundo del otro sin que haya
interferencias.
Lo conseguiré cuando integre en mí los conocimientos
aprendidos.
Y ahora sé:
Que debo confiar en la capacidad del ser humano para
aprender y reconocer los errores.
Que cada persona tenemos nuestro momento y nuestro tiempo.
Que los obstáculos que nos va poniendo la vida son
oportunidades para crecer, avanzar y mejorar.
Que no hay
ideales de conducta, sino que cada persona tiene sus propias formas de hacer
las cosas.
Que el aprendizaje fundamental es el de la escucha interna.
Y que la
psicoterapia psicodramática, su filosofía humanista y sus técnicas de abordaje,
me han dotado de instrumentos para poder dar expresión a mi propia forma de ver
el mundo.
El prólogo está escrito. Y quizás un posible punto de
partida.
BIBLIOGRAFIA
ESPINA
BARRIO J.A. Psicodrama. Nacimiento y desarrollo. Salamanca, Amarú
Ediciones, 1995
KAPLAN y SADOCK. Terapia de grupo. Madrid,
Panamericana, 1996
FORNES J. y
CARBALLAL C. Enfermeria de salud mental y Psiquiatrita. Madrid,
Panamericana. 2001
SCHÜTZENBERGER A.A: Diccionario de técnicas de Grupo.
Sígueme, Salamanca, 1974
VI REUNION
NACIONAL DE LA ASOCIACION ESPAÑOLA DE PSICODRAMA. Santiago de Compostela. 1990.
1º CONGRESO IBEROAMERICANO DE PSICODRAMA. Salamanca 1997.